Más de 500 personas participaron del II Congreso Arquidiocesano de la Pastoral de Adicciones de Córdoba (CAPAC 2026), realizado los días 25 y 26 de junio en la Universidad Católica de Córdoba bajo el lema «Con un oído en el pueblo y otro en el Evangelio, la comunidad se organiza para dar respuesta». El encuentro reunió a sacerdotes, voluntarios, referentes de los Hogares de Cristo, representantes de Cáritas, profesionales, investigadores, funcionarios públicos, universidades y organizaciones sociales para compartir experiencias y fortalecer una respuesta comunitaria frente a los problemas de consumo.
A lo largo de las dos jornadas se presentaron investigaciones, experiencias territoriales y políticas públicas vinculadas con la prevención, la asistencia y la generación de oportunidades para personas que atraviesan situaciones de consumo. También se profundizó en el trabajo articulado entre Iglesia, Estado y organizaciones sociales, convencidos de que las adicciones son expresión de una profunda crisis social que sólo puede abordarse desde una mirada integral.
Entre los expositores estuvieron el presidente de Cáritas Argentina, monseñor Gustavo Carrara; el obispo emérito de San Isidro, monseñor Oscar Ojea; la coordinadora del equipo de adicciones de Cáritas Argentina, María Elena Acosta; el padre Pepe Di Paola; representantes de SEDRONAR, autoridades provinciales y municipales, especialistas de distintos países de América Latina y referentes de los Hogares de Cristo.
Uno de los momentos más conmovedores fue el estreno de la película La Vida como viene, que narra la historia de los Hogares de Cristo. La emoción atravesó el Congreso en abrazos, lágrimas, reencuentros y testimonios de quienes acompañan cada día a personas en situación de vulnerabilidad. Al cierre, el padre Pablo Viola sintetizó lo vivido al afirmar que todo Congreso deja tres huellas: sentimientos, imágenes y conceptos. Y, entre las frases que más resonaron durante el encuentro, una pareció resumir el espíritu de esta experiencia: «Cuando hay escasez y amor, salen las mejores cosas», expresión que refleja el modo en que los Hogares de Cristo construyen comunidad allí donde parece faltar todo.
El Congreso concluyó con la presentación de 19 compromisos concretos elaborados a partir del trabajo de los distintos paneles, orientados a fortalecer las redes comunitarias, promover la articulación entre instituciones y ampliar el abordaje integral de las adicciones en todo el país. La procesión y la misa de cierre en la Catedral de Córdoba pusieron el broche final a un encuentro que renovó una convicción compartida: frente al individualismo, la comunidad que se organiza sigue siendo el camino para cuidar la vida, reconstruir vínculos y ofrecer nuevas oportunidades a quienes más lo necesitan



