En el marco de la 50º Feria Internacional del Libro de Buenos Aires, Cáritas Argentina, junto a TECHO y el Observatorio Social, participó ende un panel para reflexionar sobre los desafíos de los barrios populares y la importancia del trabajo articulado en el territorio.
El espacio, denominado, “Articular en el territorio: las organizaciones de la sociedad civil frente a los desafíos del hábitat y la pobreza urbana” fue organizado por CAF -banco de desarrollo de América Latina y el Caribe- y reunió a referentes de organizaciones sociales y del sector público para compartir miradas y experiencias sobre urbanización, integración comunitaria y acceso a derechos.
La directora ejecutiva de Cáritas Argentina, Sofía Zadara, compartió la mirada de la organización explicando la necesidad de pensar el hábitat desde una perspectiva integral, poniendo en el centro a las personas y las comunidades. En ese sentido, destacó como prioridades el acceso a servicios básicos esenciales —como agua segura, saneamiento y electricidad formal—, la mejora de las condiciones de vivienda y la reducción del hacinamiento, así como la tenencia segura del suelo para favorecer procesos de arraigo y desarrollo a largo plazo.
También subrayó la importancia de fortalecer la integración urbana a través de la conectividad, el acceso al trabajo y la cercanía a oportunidades educativas y de salud, remarcando el valor de la infraestructura comunitaria —escuelas, clubes, capillas y centros barriales— como espacios fundamentales que sostienen la vida cotidiana y fortalecen los vínculos sociales.
Zadara también destacó el trabajo que Cáritas impulsa en distintos barrios del país mediante programas de autoconstrucción asistida, cooperativas y cuadrillas de construcción comunitaria. “Las familias no solo acceden a una vivienda, sino que también se capacitan en oficios, participan activamente en los procesos y fortalecen sus posibilidades de inserción laboral”, afirmó. En esa línea, señaló que el desarrollo del hábitat debe contemplar también oportunidades de formación, empleabilidad y autonomía económica.
Durante el intercambio, los participantes coincidieron en la necesidad de sostener el trabajo articulado entre el Estado, las organizaciones de la sociedad civil y las comunidades. Zadara, por su parte, planteó la importancia de atender problemáticas vinculadas cona la violencia, el consumo de sustancias y la salud mental. Y finalizó afirmando que “diseñar hábitat también es fortalecer vínculos, integrar barrios a la ciudad y promover el desarrollo humano integral”, en línea con la cultura del encuentro impulsada por el papa Francisco.



