
|mayo 2026|
Bajo el lema «70 años alentando la esperanza», te invitamos a colaborar para transformar las condiciones de vida de muchísimas familias.
El próximo fin de semana 6 y 7 de junio comienza la Colecta Anual de Cáritas, que se llevará adelante en todas las parroquias, capillas y centros comunitarios de la Argentina.
El lema que anima la campaña de este año es: «70 años alentando la esperanza», con el que queremos expresar el acontecimiento de un nuevo aniversario y el espíritu que anima nuestra misión. En ese sentido, Mons. Gustavo Carrara, presidente de Cáritas Argentina, señala que «queremos seguir alentando la esperanza. Porque donde sembramos amor, y eso es Cáritas, se enciende la esperanza. Y no lo hacemos de modo individual, sino que lo hacemos en comunidad».
El dinero recaudado en la Colecta es un aporte muy importante que nos permite financiar y desarrollar, a lo largo del año, numerosos programas de educación, primera infancia, trabajo, adicciones, mejoramiento habitacional, integración socio urbana, seguridad alimentaria y acompañamiento en situaciones de emergencia, que se implementan a través de más de 3.500 espacios de Cáritas presentes en las 67 diócesis del país.
A través del compromiso perseverante de más de 50.000 voluntarios, trabajamos para generar oportunidades reales para muchas familias postergadas. Por tal motivo, la Colecta es también una invitación a sumarte a nuestra misión, a participar y brindar tu aporte para construir entre todos una sociedad más justa e inclusiva.
¿Cómo colaborar con la Colecta Anual de Cáritas?
Además de los canales para las donaciones en las parroquias y las alcancías en sitios públicos, Cáritas también tiene habilitadas sus redes sociales y plataformas digitales para quienes prefieran el uso de medios electrónicos.
Se puede hacer llegar los aportes:
– Por tarjeta de crédito, débito, CBU, pagomiscuentas o Mercado Pago
ingresando a nuestro sitio www.caritas.org.ar/sumate
– Por transferencia o depósito bancario:
Cuenta Corriente Banco ICBC Nº 0546-02000042/42
Sucursal Casa Central 0546
CBU 0150546702000000042422
A nombre de: Cáritas Argentina – CUIT 30-51731290-4.
[Alias DONA.CARITAS.ARG]
– Por WhatsApp al número +54 9 11 2817-2726
– Para la recepción de donaciones en efectivo se repartirán sobres y se desplegarán alcancías o urnas en parroquias, capillas, centros misionales y lugares públicos como plazas, avenidas o supermercados.
Más información: www.caritas.org.ar/colecta2026
En 2025 aplicamos más de 14 mil millones de pesos en numerosos programas desarrollados en todo el país. Te contamos en qué invertimos ese dinero.

Al aproximarse nuestra Colecta Anual, que se realizará el 6 y 7 de junio, queremos informar a toda la sociedad sobre el destino de los fondos recaudados durante 2025.
Se trata de un compromiso que asumimos desde hace varios años, como un ejercicio de transparencia institucional que, a su vez, nos permite mostrar a los donantes y voluntarios el enorme impacto que tienen sus pequeñas o grandes contribuciones cuando se suma con muchos aportes de todos.
En 2025, desde Cáritas Argentina aplicamos $14.230.030.277 para llevar adelante nuestra misión de servicio en todo el país. Ese dinero fue distribuido proporcionalmente en las 67 diócesis de las 24 provincias, para financiar numerosos programas de promoción humana, la ayuda inmediata y la asistencia en distintas situaciones de emergencia, como la inundación de Bahía Blanca y alrededores (Buenos Aires) o los incendios registrados en la Comarca Andina (Chubut), por mencionar los más recordados.
Es un monto realmente importante, logrado con la colaboración de muchos actores, que nos alienta a redoblar nuestros esfuerzos porque es también un indicador importante del enorme respaldo que la sociedad brinda a nuestra tarea.
La acción de Cáritas en todo el país
Para dimensionar la escala del trabajo realizado en las comunidades durante 2025, podemos destacar las cifras de algunos de nuestros programas:
70 años alentando la esperanza
Estos son sólo algunos de los numerosos programas de promoción integral que llevamos adelante en todo el país a lo largo del 2025. Todo esto fue posible gracias al esfuerzo incondicional de más de 50.000 voluntarios, a las 190.127 donaciones económicas recibidas, al acompañamiento de 187 empresas y organizaciones.
Desde Cáritas Argentina agradecemos nuevamente a quienes, de distintas maneras, colaboran día a día para cambiar la realidad de muchas familias e invitamos a todos a seguir trabajando juntos para construir una sociedad más justa, con oportunidades de inclusión para todos.
Te invitamos a leer nuestro informe completo en www.caritas.org.ar/rendicion2025
Colonia Mi Esperanza es un espacio donde, entre otras iniciativas, se cuida a jóvenes y adultos mayores a la vez que se promueve el trabajo y se brinda calor de familia.

En el predio de Colonia Mi Esperanza, en Isidro Casanova, provincia de Buenos Aires, se está llevando adelante una experiencia comunitaria que abraza múltiples realidades sociales. Allí conviven dos hogares para abuelos en situación de vulnerabilidad, la escuela “Papa Francisco”, que es un espacio de recreación y aprendizaje, una panificadora solidaria y un centro de día para personas con discapacidad y con necesidades de salud mental.
Se trata de una tarea articulada entre la Obra San José, Hogares de Cristo, el obispado y Cáritas de San Justo, junto a Cáritas Argentina, donde cada gesto cotidiano busca restituir derechos, fortalecer vínculos y ofrecer nuevas oportunidades.
Uno de esos espacios es la Casa de Abuelos de Colonia Mi Esperanza. En el lugar conviven personas mayores que estuvieron en situación de calle y vivieron largos períodos de abandono, sin redes de contención o cuidados básicos. Mirta, “madraza” del hogar desde hace casi nueve años, explica con sencillez el corazón de la tarea: “Yo digo que somos una familia porque eso es lo que el hogar nos enseña: a ser familia. Los abuelos son mi familia y yo soy la de ellos (…) Navidad la pasamos juntos, el año nuevo pasamos juntos, para este el 1 de mayo que pasó, compartimos locro”.
Muchos de los adultos mayores que antes no tenían a nadie, hoy cuentan con quienes los cuidan y los reconocen. Son personas que durante mucho tiempo quedaron por fuera del sistema y que, por su vulnerabilidad, suelen enfrentar mayores dificultades para acceder a la ayuda que necesitan.
Actualmente allí viven decenas de personas mayores, muchas de ellas en silla de ruedas, con movilidad reducida o atravesadas por enfermedades complejas. La atención requiere presencia constante, desde el acompañamiento médico hasta la asistencia cotidiana para comer, higienizarse o movilizarse. Marcela Vega, que prepara las comidas para 70 personas todos los días, explica que “acá tenemos algunos abuelos que estuvieron en situación de calle, otros que los han traído. Algunos están postrados, son ciegos, tienen miembros amputados, necesitan insulina, alguna medicación o dietas específicas”.
Carlos Alberto Altamirano, acompañante del hogar, también resume el sentido: “Como suele decir el padre (Nicolás “Tano” Angelotti), muchos de los abuelos llegan muy solos y abandonados. Entonces poder estar cerca de ellos, acompañarlos es algo muy importante”.
Todo en comunidad
En ese mismo predio funciona Pan Nuestro, una panificadora social donde personas que avanzan en sus procesos de recuperación de adicciones encuentran trabajo y formación. Ariel Cardozo, uno de sus trabajadores, cuenta: “Es un proyecto que ayuda a formar responsabilidad y a construir una nueva etapa de vida”.
Allí se elaboran panificados que luego se distribuyen en hogares, centros barriales, comedores y otros espacios comunitarios. “Toda la producción está pensada para llegar a esas comunidades”, explica. La articulación con Cáritas también permite ampliar el alcance solidario de esta tarea. “Gracias a ese trabajo conjunto, parte de la producción puede llegar a otros lugares e incluso a otras provincias”, señala Ariel.
Otro de los espacios que crece en la comunidad es el Centro de Día San Juan de Dios, que originalmente se pensó para que quienes se recuperan de adicciones puedan acceder a distintas actividades recreativas. Hoy, está destinado a personas adultas con discapacidad o distintas problemáticas de salud mental. Allí se desarrollan talleres de teatro, música, arte, huerta, preparación para escuela primaria o secundaria y propuestas pedagógicas.
Laura, referente del centro, agrega que también articulan con instituciones de la zona, como “la escuela peregrina 772, que nos presta maestras que se encargan de la parte pedagógica, como alfabetización, matemática, geografía y demás”.
Belén Domke Mansur, Coordinadora de la Casa Social Padre Bachi que acompaña a Cáritas, remarca el valor de cada aporte recibido: “Lo que más valoramos de cualquier financiamiento o donación es que impacta directamente en la dignidad de las personas”.
Este tipo de espacios, que expresan el amor en obras sostenido por la comunidad, son una muestra de la importancia de organizar la esperanza y acercarse con gestos concretos para abrazar, acompañar y cuidar la vida en todas sus etapas.
Cáritas Argentina – Comisión Nacional / Balcarce 236, Piso 1 (C1064AAF) / Ciudad Autónoma de Buenos Aires
(+54 9) 11 6091-0300 / [email protected]